Domingo, 07 Mayo 2017 14:15 hrs
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Son alcohol y grasas principales causas de enfermedades hepáticas

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, siete de cada 10 adultos tiene sobrepeso u obesidad

Monclova, Coah.- La obesidad así como la ingesta de alcohol, son las principales causas de hígado graso y cirrosis hepática, manifestó Rosa Nilda Arocha Méndez, jefa de la jurisdicción 4.

Por consumo de alcohol, se presenta la cirrosis hepática que es una enfermedad muy limitante, desgastante para el paciente y muy sufrida,  por un cuadro sintomatológico que progresivamente empeora hasta incapacitar totalmente.

"Sí es una problema de salud, porque son pacientes que requieren mucha atención médica, hospitalización e intervenciones y los va incapacitando cada vez más, porque la falla del hígado los lleva a tener trastornos de retención de líquidos, respiratorios, digestivos hasta neurológicos y son muchos los aparatos del organismo que se dañan, conlleva muchas dificultades y es una enfermedad muy desgastante", señaló Arocha Méndez.

Destacó que tienen alrededor de 20 casos al año de cirrosis hepática y es una cifra que se mantiene, lo mismo que los casos de hígado graso por obesidad.

En tanto, por otras causas de males hepáticos, como cáncer de hígado, se registran uno o dos pacientes al año.

Arocha Méndez aclaró que todos los casos de cirrosis en la región son en personas de más de 40 años, entre hombres y mujeres provocado por el alcohol como por ausencia de nutrición, o una combinación de ambas, pues por preferir beber, la persona no come.

Otras causas de males hepáticos y en menor índice, son quistes, abscesos, enfermedades infecciosas, tumorales, enfermedades inmunitarias del hígado, hepatitis, tumorales o cáncer, y los factores pueden ser muchos como mala alimentación, ausencia de nutrición o medicamentos, apuntó.

El hígado es el órgano más grande del cuerpo humano y tiene la función de transformar los alimentos en energía, eliminación del alcohol y toxinas de la sangre, producción de la bilis (líquido amarillo verdoso que ayuda a la digestión),  ayudar a mantener el equilibrio de glucosa, proteínas, grasas, colesterol, hormonas y vitaminas en el cuerpo.

La jurisdicción sanitaria 4 advirtió de algunos de los síntomas de enfermedades hepáticas, tales como: estreñimiento, hinchazón en el abdomen, náuseas, especialmente después de ingerir comidas grasas, coloración amarillenta en ojos y piel.

También, orinar de color oscuro, tener mal aliento y lengua con manchas al levantarse por la mañana, dificultad para la concentración y memoria, fiebre, sudoración, urticaria, erupciones cutáneas y asma.

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, siete de cada 10 personas adultas tiene sobrepeso u obesidad y tres de cada 10 niños.

La jurisdicción sanitaria 4 registró en marzo 456 personas adultas atendidas por alguna enfermedad, el 95.4 cuentan con obesidad y sólo el 12.3 por ciento, esto es, 56, están en control en un llamado "Grupo de Ayuda Mutua".

Yaksel Ortega Villarreal, nutrióloga de la jurisdicción sanitaria 4 de la Secretaría de Salud, informó que es el desinterés o falta de adherencia al programa, el motivo de que 400 pacientes con obesidad no tengan un control, además de presentar alguna enfermedad crónica como diabetes e hipertensión.

Explicó que el control de los pacientes con obesidad consiste en un cambio de hábitos de vida, en alimentación y ejercitación, que los hacen bajar de peso, reducir cintura y tener una mejor calidad de vida.

Todos los pacientes registrados son mayores de 20 años mientras que en menores no han detectado problemas hepáticos por obesidad.



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