Miercoles, 21 Diciembre 2016 08:58 hrs
» Especiales

Más allá de la discapacidad

En el día a día, una persona con discapacidad afronta retos que en muchas de las ocasiones no son comprendidos, ni imaginados por la comunidad

Más allá de la discapacidad
21/Diciembre 08:58 hrs
»Especiales
Más de 80 alumnos de diversas edades cursan talleres en el Centro de Atención Múltiple 1.
AUTOR
Tipo jpeg
Tamaño 83.72 KB
Pixeles 1000 x 563 px

DESCARGAR
Por: Maru Martínez

Saltillo, Coah.- Las personas con discapacidad afrontan retos que en muchas de las ocasiones no son comprendidos, ni imaginados por la comunidad en general ni por quienes, como prestadores de servicios, pudieran aligerarles la carga y contribuir en su rehabilitación, y por contrario asumen actitudes de franca discriminación.

Hay anécdotas, hechos, datos, que construyen el día a día de un discapacitado y sus familias, como el que expuso Carlos Mejía Alvarado, alumno del Centro de Atención Laboral (CAM) No. 1.

Convocado por el Ayuntamiento de Saltillo el pasado mes de noviembre, Carlos participó como segundo regidor en el Cabildo Juvenil donde pidió se sensibilice a los choferes del transporte urbano para que brinden un mejor servicio y trato a las personas con discapacidad.

Y es que la hora de ingreso al Centro de Atención Laboral es a las 8:00 horas, por lo que alumnos y sus padres se alistan desde temprana hora para llegar a tiempo a la parada del camión, donde en muchas de las ocasiones son ignorados por los choferes, principalmente por el tiempo que se requiere para que se suban a la unidad  y los cuidados.

Así lo manifestó Imelda Oyervides Tomas, directora del CAM 1 Laboral “Carlos Espinosa Romero” ubicado en la ciudad de Saltillo, quien subrayó que los choferes ni se imaginan el daño que esto ocasiona a los estudiantes, generando en ellos una gran angustia por no llegar a tiempo a sus talleres.

“Nuestros chicos aparte de que cargan con su discapacidad luego les negamos un derecho que tiene todo ciudadano. Estos chicos y sus mamás, como traen una tarjeta que es gratuita, los identifican  y ya no se detiene el transporte y los choferes no se den cuenta que no llegan a sus sesiones o a sus terapias y eso les afecta sobre manera, y lo que hacen ellos es que se levantan más temprano, pero no es cuestión de eso, es cuestión de que la persona que está atrás del volante tenga conciencia y se detenga”, argumentó.

Éste, es tan solo uno de los casos comentados por la directora del Centro de Atención, que concentra a 82 alumnos de 15 a 25 años, donde tienen la opción de cursar talleres de: manualidades, almacén, dulces regionales, carpintería, diseño grafico, gastronomía, servicios generales de mantenimiento y limpieza, además de actividades recreativas, atención psicológica y nutricional.

“Aquí nuestra tarea es prepararlos para la vida. Desafortunadamente nos encontramos que vamos a algunas empresas y nos cierran las puertas; a nivel de discurso muchos dicen que las oportunidades son más, pero realmente cuando vamos y tocamos, muchas puertas se cierran pero otras se abren y hasta el momento hemos tenido ya resultados con jóvenes integrados”, manifestó Oyervides Tomas.

Ejemplo de ello, citó, tienen cuatro años trabajando con el Instituto Mexicano del Seguro Social, siendo el primer CAM a nivel nacional con jóvenes integrados al IMSS en funciones de archivo, guarderías y centro de seguridad.

“Originalmente entraron por lo laboral, ahora les digo que vayan por su dosis de autoestima porque hasta la postura cambia, (el hecho de) que están en una empresa donde les dan su lugar, el sentirse útiles, que son parte de la sociedad, les ha ayudado muchísimo”.

El CAM 1 concentra a espectroautistas, con síndrome de down, de asperger, invidentes, sordos, en tanto que el grueso es de discapacidad intelectual y motriz.

Imelda reconoció a la cadena 7- Eleven, Cinépolis, Soriana, Pastelería Lolita, Del Sol y Eme tech, entre otras por sumarse a la inclusión de estos jóvenes que se han caracterizado (dicho por las compañías) por su responsabilidad, puntualidad, honestidad, empatía, amistad y el amor con el que trabajan y tratan a sus compañeros.

“Ellos, cuando les damos la oportunidad abrazan la oportunidad laboral, la valoran de sobremanera y muy responsable”, indicó.

Subrayó que los jóvenes con discapacidad deben gozar de calidad de vida y ofrecerles la suficiente seguridad para que destaquen; deben formar parte de la sociedad, que tengan su espacio, “el último lugar donde se deben de quedar, es en la casa”, puntualizó.

“Recibimos a jóvenes de 15 años que nunca han recibido formación, por lo que pedimos a los padres de familia que aprovechen todos los medios que se les ponen al alcance, a veces ofrecemos pláticas, orientación, los conectamos con asociaciones que apoyan su desarrollo”, dijo.

Imelda pidió a los padres que paren de sufrir y llorar por la condición que tienen sus hijos, que al reconocer que no es fácil, los instó a que den pasos firmes para buscar apoyo porque se requiere trabajar en conjunto entre padres, maestros, autoridades, empresas y asociaciones.

Indicó que cuando se trabaja de la mano de los padres y/o sus cuidadores, es impresionante el avance que se tiene en los estudiantes, resaltando que alumnos del CAM 1 se han traído primeros lugares en basquetbol, futbol, salto, entre otras disciplinas dentro de la Olimpiada Municipal.

También han descubierto talentos en canto y danza, oratoria, “tenemos el grupo ensamble que nos representa”, pero estos éxitos, subrayó, requieren de mucho más respaldo de los sectores, ya que los espacios de desarrollo para ellos son limitados.

Dentro de esta labor de tocar puertas para acercar apoyos al CAM 1, es como llega la Fundación Nuestro Ser, A.C. a cargo de Tomás Solís, asociación que se enfoca a ayudar a la comunidad a través de actividades de desarrollo humano que les permita a las personas adquirir información y técnicas de autoconocimiento para conocer y desarrollar su potenciales para manejar sus emociones inteligentemente.

“Soy de la idea de que el manejo de emociones debe ser una materia que debe estar incluida en el sistema educativo desde preescolar. Actualmente el manejo de las emociones se ha descuidado. Las cosas se tocan muy superficial, no nos enseñan a profundidad  qué es una emoción, cuántas hay, todas las emociones ¿son buenas o malas? En cambio las emociones son parte del ser humano y como parte de él debe tener un beneficio; aquí lo malo o lo positivo no se convierte en la emoción si no en la acción que viene después de la emoción. Esto es si hablamos de la tristeza mal manejada se puede convertir en una depresión y una depresión mal manejada puede llegar hasta el suicidio”, refirió.

Constituida legalmente desde el pasado mes de julio, dentro de los programas de ayuda que maneja la Fundación, se encuentra el de “Aprendiendo a vivir contigo”, dirigido a los familiares que tienen una persona con discapacidad.

“Es momento de comenzar a ver a través de los ojos de ellos. Desde que un bebé llega a la familia con alguna discapacidad, no lo esperábamos así, y desde ese momento se requiere trabajar ese proceso de aceptación, ya que el trabajo no se duplica sino se multiplica de manera exponencial, por lo que es importante aprender a vivir con ellos”, subrayó Tomás Solís, coach de vida.

Es así que Fundación Nuestro Ser plantea que primero se atiendan las personas que rodean al discapacitado para ayudarle a través de sesiones a que lleve un proceso de aceptación y pueda tener esa apertura de reconocer a su hijo para ofrecer a éste atención oportuna y adecuada.

Una vez que ya está la apertura y que el entorno del discapacitado sea saludable para él emocionalmente, Tomás Solís y especialistas, trabajan con el discapacitado para encontrar sus potenciales y de ahí ayudarle a desarrollarlos.

Un caso que actualmente es tratado por Fundación Nuestro Ser, es el de Conny López Carrillo, madre de familia, especialista en relaciones públicas y ventas, quien llega a esta asociación pero por motivos laborales; ya establecido el contacto con Tomás Solís, él la invita a un taller de coaching.

“Tomás no sabía nada de mí. Cuando empieza a desmenuzar y tratar las ataduras que traemos dentro, rompo en llanto, por lo que él me pregunta el motivo de mi dolor, y es cuando le platico que tengo un hijo con síndrome de asperger y lo que ha sido mi vida”, manifestó Conny.

Alan es un joven que tiene 17 años, y desde que tenía tres, Conny se dio cuenta que era un niño diferente, “veía que no podía hacer amiguitos, que siempre se aislaba, siempre solo y todo eso me daba a entender que algo pasaba. Así que emprendí un camino, anduve por muchas partes como el Cesame, el Cree, neurólogos, psicólogos, psiquiatras, les platicaba de mi hijo, lo veían y la respuesta era que no tenía nada, así que esta lucha sin resultados sólo me originó una fuerte tristeza que se convirtió en depresión  y busqué una terapia”.

La psicóloga que ayudó a Conny a tratar su depresión la conectó con una especialista en Torreón, quien le dijo que su hijo pudiera ser autista o padecer asperger, síndrome que se deriva del autismo con la característica de contar con un alto nivel de inteligencia pero con discapacidad social.

“Me dijo que no era una enfermedad sino un síndrome, así que me empecé a documentar, consultando internet, llevándolo a terapias y muchas, pero en ese andar continuaba el rechazo hacia mi hijo lo que me dolía profundamente; mijo desea tener amigos, me puede pedir un juego y se lo compro pero cómo puedo comprarle un amigo. Esas cosas crearon en mi dolor, tristeza,  rebeldía hacia la vida”, comentó.

Contar este peregrinar a Tomás Solís, para Conny fue el primer paso de apertura, el llorar, el reconocer el sufrimiento que ha pasado, detectar cada etapa que ha ocasionado angustia y preguntar qué sigue para la vida de Alan y para la de ella.

Las terapias continúan, los enfrentamientos consigo misma continúan pero con una luz por delante, así lo cuenta Conny, que en el momento que llegó la comprensión hacia sí misma y viendo la vida diferente, ahora le correspondió el turno a Alan de acudir a la Fundación.

“Descubrieron que él tiene sueños, que piensa en un futuro, yo no sabía, yo le preguntaba y no me contestaba, pero porque yo no lo motivaba ya que sólo le transmitía angustia, dolor y preocupación. El quiere viajar, trabajar en una oficina, le gusta andar vestido formal, y dice que quiere ser como un abogado”, comentó.

En Fundación Nuestro Ser empezaron a tratar el manejo de emociones de Alan, después a base de una serie de sesiones se le detectaron sus habilidades que se centran actualmente en artes plásticas y diseño gráfico.

Ahora Alan también es parte de la planta estudiantil del CAM 1.

“En el CAM, Imelda la directora le ha dado seguridad a mi hijo, sus maestros se expresan tan bonito de mi hijo, llega tan contento, son cosas bonitas muy positivas; él apenas entró ahora en septiembre y sus avances continúan. De verdad que cambia la vida cuando uno se lo dispone”, comentó Conny.

Es Conny quien liderea el programa “Aprendiendo a vivir contigo” de la Fundación Nuestro Ser, y desea compartir su experiencia a los padres de familia con hijos discapacitados y mostrarles muchos de los caminos que se pueden abrir en sus vidas al tratarse emocionalmente, además de  dar a conocer los movimientos que se están encausando en bienestar de las personas con capacidades diferentes.

A los padres de familia con hijos discapacitados, Conny pide que no se angustien por un futuro que aún no llega, ya que afirma que en muchos, su pensamiento es, “ahorita yo cuido de él pero cuando yo muera”.

A la sociedad en general, Conny solicitó educar a los niños desde pequeños a ver y tratar a personas con alguna discapacidad.

“Que enseñen a sus hijos a convivir con niños especiales, los niños especiales tienen deseo de jugar con niños, porque nadie juega con ellos. Y que si no hay esa apertura no los vean como raros, hay mucho niños que se burlan y les merman la seguridad a los nuestros”, concluyó.

En Coahuila viven 125 mil personas con discapacidad, que luego de la motriz predominan la discapacidad visual y auditiva. Saltillo concentra a 34 mil.


Destacamos