Lunes, 08 Enero 2018 11:49 hrs
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Tiempo de Negocios

Licitaciones amañadas

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Tal parece que el IMSS, del recién nombrado Tuffic Miguel Ortega, adolece de una buena salud en licitaciones, pues en el último año varias han estado bajo la lupa por la manera en que éstas se han venido llevando a cabo.

Es el caso de delegaciones como el Estado de México Oriente, Querétaro, Jalisco y Tamaulipas, en cuanto a la adquisición de consumibles de equipo de cómputo (tóners) para el ejercicio 2018, mismas que al interior del sector se sabe no son más que una simulación para favorecer a un sólo fabricante.

Y para muestra un botón: pongamos sobre la mesa el caso de la licitación pública nacional electrónica LA-019GYR028-E277-2017, la cual fue lanzada en noviembre pasado por la delegación Oriente del IMSS en el Estado de México. 

Juzgue usted: resulta que el carácter de la licitación es nacional, por lo que únicamente pueden participar y ofertar personas de nacionalidad mexicana, al tiempo que los bienes a adquirir deben haber sido producidos en el país, o contar por lo menos con un 65% de contenido nacional.

Sin embargo, de la propia investigación de mercado que manda hacer el Instituto Mexicano del Seguro Social, se desprende que únicamente el fabricante Lexmark, que lleva aquí Richard Geruso, es el único cuyos productos presentan un 65% de grado de contenido nacional.

Esta simulación a todas luces está requiriendo no un proveedor, sino una marca determinada, ya que ningún otro fabricante cumple con ese requisito, además de que el precio al que se adquiere es superior a los bienes producidos en países con los que México tiene suscrito un tratado, y más aún, con los que no se tienen tratados internacionales.

Asimismo, llama la atención que el IMSS haya decidido modificar la manera en que llevaba a cabo esta compra, pues el instituto venía adquiriendo los tóners en los últimos años a través de procedimientos de carácter internacional y abiertos, obteniendo ahorros considerables al comprar bienes de muy buena calidad y aún mejor precio, situación que sin duda debería revisar Tuffic Miguel Ortega y su equipo cercano.

Además, y pese a que en diversas juntas de aclaraciones los participantes hicieron hincapié en esta simulación para beneficiar a Lexmark, sumado a tres inconformidades en contra de la convocatoria, el proceso siguió adelante asignándose finalmente el contrato el 13 de diciembre pasado a favor empresa Grupo Barolvher, que obviamente ofertó la marca Lexmark, y a un precio superior a las demás cotizaciones, mismo que supera los 10 millones de pesos.

Y el asunto no termina ahí, ya que se habla de la posible intervención de Fernando Olimón, hijo del delegado del IMSS, quien intervendría de manera directa tanto con Patricia Guadalupe Contreras Bernal, quien es la Jefa de Servicios Administrativos, como con Francisco Javier Garduño Herrera, coordinador de Abastecimiento y Equipamiento, para recomendar a diversas empresas en procesos licitatorios. 

Ante ello y con las inconformidades presentadas en contra del fallo el pasado 21 de diciembre, ahora la responsabilidad de resolver las irregularidades en este proceso recae en el Órgano Interno de Control (OIC) a nivel central, el cual lleva Marco Antonio Andrade Silva, así como en el Titular del Área de Responsabilidades, Ángel Rodríguez Porras, quienes deberán garantizar a los participantes, tanto nacionales como extranjeros, la certidumbre legal, transparencia y apertura en los procesos del IMSS. 

FALCON ALARDEA

Y en más de lo mismo, la colusión de las autoridades del IMSS y sus proveedores a la salida de Mikel Arreola está en pleno apogeo y los apoyos a algunos consentidos ya es muy descarado, pues como hemos comentado días atrás, la relación de la empresa Instrumentos y Equipos Falcón está hasta la cocina. Con su representante legal, Francisco Irizar, como asesor del director de Prestaciones Médicas del IMSS, Jesús Arriaga, este 2018 les pinta de maravilla, pues la compañía de Noé Ramírez ya comenzó a mover sus piezas para quedarse con todo el servicio de banco de sangre sin licitar y con adjudicaciones directas fuera de ley, rescindiendo a los actuales prestadores de ese servicio. Desde el año pasado Arriaga ha visitado varias Unidades Médicas de Alta Especialidad (UMAEs), como Bajío y Oblatos (Jalisco) personalmente para hacer presión y acelerar rescisiones sin fundamento técnico y legal alguno. Hizo lo mismo en el Centro Médico Nacional Siglo XXI, donde sacaron al proveedor y no les ha ido nada bien en tribunales, donde trascendió que se dará un revés al Seguro Social que le costará varios millones de pesos. Aparentemente el flamante director, Tuffic Miguel Ortega, no ha tomado la debida atención, no obstante el daño patrimonial que pudiese causar al organismo. Tómelo con reserva, pero se dice que Falcón habría contribuido con apoyos a la pre campaña de Mikel Arreola para jefe de gobierno de la CDMX, por lo que no solo la Comisión Federal de Competencia Económica, que preside Alejandra Palacios, que debería sacar ya las resoluciones de su investigación contra las huestes de Noé Rodríguez, sino la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Electorales, debería investigar. Quizás por ello Alejandro Bolín, el que fuera operador de Falcón hoy puesto a buen resguardo por el propio Rodríguez, nos mande decir que a Falcón le hacen lo que el viento a Juárez.