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Lunes, 24 Julio 2017 17:57 hrs
» Sureste y Laguna

Cuentan saltillenses en redes su historia migrante


Adoptan el lema del Festival Saltillo 2017 y reconocen que "Todos Somos Migrantes", contando cómo las familias se fueron integrando por hombres y mujeres que llegaron del extranjero y otras regiones de México


Por: Ana Laura De León

Saltillo, Coah.- El lema del Festival Saltillo 2017 “Todos somos migrantes”, en redes sociales saltillenses lo han convertido en hashtag para contar la historia de su familia, reconociendo que “Todos somos migrantes. Nadie es de esta tierra”, tal como lo describe Carlos Manuel Valdés, historiador.

He aquí historias de algunos saltillenses:

“Dicen que un bisabuelo llegó de Alemania, probablemente a la Huasteca Potosina, de donde proviene el apellido Herbert. De ahí se pasó a Guerrero. Mi papá nació en Tecpan de Galeana, y es probable que tuviera, además de la herencia alemana, antepasados negros. Mi familia materna es de San Luis Potosí, de origen indígena, y migró a Monterrey, donde creció mi madre. Luego mi madre migró también. Yo nací en Acapulco, pero pasé mi infancia en Ciudad Frontera, Coahuila. Llegué a Saltillo en 1988”, Julián Herbert.

“Yo vengo de la Ciudad de México, pero casi llevo el mismo número de años viviendo en Coahuila. Del lado de mi padre Asdrúbal, provengo de una familia michoacana casi al cien por ciento, pero el abuelo Gregorio, quien era abogado y procesaba a cristeros, era del Bajío. Mi abuela María Luisa era una profesora potosina, y  se dio el lujo de sacar adelante a todos sus hijos, e incluso adoptó a un niño que llegó a ser un ingeniero destacado en PEMEX, el tío Pedro Acra Nehme, árabe sin duda.  Del lado de mamá Angelina, que nació en la Ciudad de México, fue hija del abuelo Miguel Ángel, un español asturiano. Y "Mamá Grande", una mujer de rancho y bellos rasgos indígenas del estado de Hidalgo que siempre que iba a visitarnos nos dejaba a los nietos un pesito de aquellos años”, Valdemar Ayala.

“Yo nací en Saltillo, pero mis papás son de la Huasteca y de Zacatecas. Mi madre nació en Ciudad Valles. Mi abuelo fue campesino tamaulipeco, construyó una casa de palma y laja en el corazón de la selva potosina, en medio de un solar con mangos y tamarindos. Mi padre nació en Bonanza y se crió en la cocina de "El Zacatecano", restaurante principal de Mazapil del que mi abuela María era la dueña, y donde preparaba su exclusivo cabrito en adobo”, Sergio Castillo Lara.

Para el arquitecto e historiador Arturo Villarreal Reyes, la actual migración es producto de la globalización, pero persiste un racismo inherente a la educación inconsciente que discrimina contra lo indígena y ranchero, sinónimo de indio.

Este proceso migratorio actual es producto de la globalización. Por un lado, es alentado por la industrialización creciente que ha requerido un mayor porcentaje de mano de obra que la que la ciudad puede proporcionar, considera Carlos Recio, catedrático de la UA de C. Y por otro lado, explica, las desigualdades en otras regiones al sur de México y Centroamérica provocan esta migración forzada.

 “No obstante la existencia de estos tipos de migración, Saltillo parece una ciudad ‘americanizada’,  en donde una enorme cantidad de productos que se consumen son de origen norteamericano, en detrimento de los nacionales; e incluso muchos comercios prefieren tener como nombre o publicitarse con términos en esa lengua”, concluye.

Contar la historia personal y familiar, puede trascender de un reto en redes sociales a una forma de concientizarnos y reconocer la identidad de Saltillo como “una ciudad en que coinciden distintas formas de ser y de pensar producto de la migración aunque es diferentes escalas”, Carlos Recio.