Viernes, 10 Noviembre 2017 17:58 hrs
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Descartan que migrantes sean factor de contagios

Un monitoreo realizado por cinco años con métodos científicos concluyó que es un mito la creencia de que los migrantes elevan la incidencia de enfermedades

Por: Esmeralda Sánchez

Saltillo, Coah.- Luego de cinco años de monitorear la salud sexual y reproductiva de la población migrante en cinco albergues para este sector desde Centroamérica hasta Tijuana, el Instituto Nacional de Salud Pública determinó que el mismo índice de prevalencia de enfermedades de transmisión sexual de los mexicanos no migrantes corresponde a los centroamericanos que sí lo son.

Además de ello, el estudio arrojó que más del 99 por ciento de las enfermedades o padecimientos de los migrantes son atendidos por la sociedad civil y se ha solicitado a los gobiernos de los tres niveles atender a la población, ya que de ninguna manera representa un gasto público considerable.

Alberto Xicoténcatl, Director de la Casa del Migrante de Saltillo, explicó que dada la falsa creencia de que la población migrante llevaba a las ciudades donde se trasladaba infecciones de transmisión sexual como el VIH, el Instituto, en conjunto con casas del migrante de Honduras y Guatemala, así como el sur, centro y norte del país, trabajó en estrategias para conocer si realmente esto era posible.

"Se tenía la creencia que la población en movilidad era la fuente por la cual el virus se pasaba de un país a otro", expresó, por lo cual los organismos realizaron pruebas rápidas de detección de VIH a los migrantes, además de entrevistas para conocer cómo protegen su salud sexual en el período de tiempo ya citado.

"A partir de un método científico se rompe la creencia de que la población migrante es quien mueve el virus o las infecciones de transmisión sexual en América Latina, Estados Unidos y Canadá", explicó.

Señaló que en el aspecto de la atención, son los albergues, médicos voluntarios y la sociedad civil que trabaja con temas de salud, quienes dan respuesta a dicha necesidad, por lo que solamente el uno por ciento de las enfermedades de los migrantes son atendidas por los sistemas de salud públicos estatales y federales.

 "Esto ha servido mucho, uno para que rompamos los mitos y dos para que los sistemas de salud se abran y que asuman que el atender a la población extranjera no representa un gasto excesivo", apuntó Xicoténcatl, al añadir que hasta el momento los sistemas han respondido de manera positiva.

En el caso de la Casa del Migrante de Saltillo, dijo que son muy pocas las personas que anualmente deben canalizarse a los sistemas de salud y la mayoría de ellas corresponden a accidentes graves, como la amputación de un pie ó choque del vehículo donde los trasladan y que traen como consecuencias fracturas en piernas y/o brazos.

"Te comento que el Sistema de Salud no absorbe todos los costos, los Consulados también asumen una parte y buscan por ejemplo los aditamentos como clavos o medicamentos; las casas del migrante se encargan de la rehabilitación y los sistemas de salud prestan los servicios médicos".

Aceptó que con anterioridad se sufrieron casos de discriminación donde se negó el servicio, pero a raíz del trabajo conjunto ya se cuenta con un área específica en el Gobierno de Coahuila que cumple con la obligación de informar a la Secretaría de Salud que deben cumplir con otorgar el servicio.

"Lo que sí pasa es que el sistema de salud estatal está colapsado y no tiene que ver con los migrantes, sino que se presta un mal servicio a toda la población", finalizó.


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